Salvar la muerte

Cuando hice aliá a mediados de 1969 y comencé mis estudios en la Universidad Hebrea de Jerusalem, orienté parte de mi carrera a la historia del pueblo judío en América Latina. Quise conocer más sobre la sociedad donde crecí, y colaborar a que las comunidades judías de mi región originaria sean más estudiadas.

Así, en mis investigaciones me fui topando con documentos y archivos históricos de instituciones judías, y percibí que muchas estaban en riesgo de ser destruidas. Cuando pude hice lo posible para rescatarlos. Poco tiempo después entendí que mi intervención había llegado justo a tiempo, antes de que se perdieran para siempre.

No siempre tuve esa suerte. ¡Cuántas veces me enfrenté a decepciones al comprobar que ciertos documentos se habían perdido por negligencia de las personas que tenían que resguardarlos!

Ahora, dirijo un proyecto que se dedica en forma sistemática a eso mismo: digitalizar los archivos de las instituciones judías, para que se conserven y se puedan estudiar. Hace diez años comencé, con el auspicio del Archivo Central para la Historia del Pueblo Judío de Jerusalem (ACHPJ), las de Uruguay, y en los últimos años, digitalizamos los archivos de comunidades, escuelas e instituciones del interior de Argentina. Hasta ahora estuvimos en catorce provincias, pero todavía quedan muchas por visitar.

Entre el material que copiamos —libros de actas, correspondencia, publicaciones, fotografías y registros de nacimientos, casamientos y defunciones—  hay uno que me llama siempre la atención: el que pertenece a la Jevrá Kadisha. 

En arameo, Jevrá Kedishá significa Sociedad Sagrada, y se refiere al grupo de personas, hombres y mujeres, que se encarga de las tareas necesarias tras el fallecimiento de un judío, mujer o varón. Se la denomina también Jésed shel Emet o beneficencia auténtica porque antiguamente se acostumbraba realizar estas tareas —como acondicionar el cuerpo para su sepultura— sin recibir pago alguno. Simbólicamente expresaba que el difunto ya no podía retribuir por esta benevolencia.

Pero con el tiempo el servicio pasó a ser dado a los socios de la comunidad, que pagaban una cuota mensual en forma regular o aportaban una suma puntual por el servicio. Y esos ingresos convirtieron a la Jevrá Kadishá en una institución fundamental no solo para dar servicios funerarios y de manutención a los deudos, sino para mantener todas las actividades sociales, asistenciales y educativas que desarrollaba la comunidad. 

Un ejemplo de una institución que pasó a cumplir un rol central en la vida judía es el de la Jevrá Kadishá de Buenos Aires, que se fundó en 1894 para establecer un cementerio judío en la ciudad. En 1944 la institución agregó una amplia gama de roles sociales y culturales, cambió su estatus legal y cambió el nombre a Asociación Mutual Israelita Argentina, AMIA.

Basavilbaso

De Ucrania a Basavilbaso

En otra Asociación Mutual Israelita, la de Basavilbaso, provincia de Entre Ríos, encontré un libro cuyos primeros párrafos están escritos a mano en hebreo. No fueron escritos en Argentina sino en la colonia agrícola Nova Poltavke, situada en Ucrania, 100 kilómetros al norte de la ciudad de Jersón. ¿Cómo llegaron esas líneas a la cuna de los gauchos judíos y qué nos ayudan a entender sobre el origen de los judíos en la región?

En las últimas décadas del siglo XIX numerosos judíos de Europa Oriental establecieron colonias agrícolas en esta zona de Ucrania y la JCA (Jewish Colonization Association), fundada por el Barón Maurice de Hirsch, construyó allí una escuela agrícola para capacitar judíos en estas tareas. De esta zona partieron los primeros contingentes de judíos que la JCA trajo a sus colonias en Argentina, y un grupo de colonos confeccionó este libro y lo trajo consigo.

El texto en hebreo comienza contando que la colonia Nova Poltavke fue fundada en 1858 y mencionando los nombres de las personas que formaron la Jevrá Kadisha y los que están sepultados en el lugar. Después, detalla el reglamento que debe cumplir la Jevrá Kadishá que se funde en el nuevo lugar de asentamiento en Argentina. Y se encomienda a los emigrantes que recuerden a los difuntos que quedaron allí en los aniversarios del fallecimiento, los iortzait, para que perdure la memoria judía.

Sociedades de San Juan y de Coronel Suárez (1938)

Entre San Juan y Rivera

El de Basavilbaso es un documento peculiar por haber sido preparado en el lugar de origen antes de emigrar. Pero en otras comunidades se encuentran testimonios que también demuestran, además de la importancia del recuerdo en la tradición judía, que los judíos llegaban buscando establecer su nuevo hogar en forma permanente, y que establecer Jevrot Kadishá (plural de Jevrá Kedishá) era lo primero necesario para ello.

En la comunidad de San Juan se atesora un libro donde se anotaron las takanot (ordenanzas) que regirían la actuación de la Jevrá Kadishá. Como este reglamento era para uso interno de la colectividad, se escribió en ídish pero en un estilo peculiar, ya que además de la escritura regular que indica vocales, se agregó la puntuación del hebreo para acentuar estas vocales. 

El poder y la autonomía de la Jevrá Kadishá se evidencia ya en la primera takaná que indica que el gabai, su administrador, era el único autorizado a decidir y que nadie más podía influir en las decisiones de la institución, ni siquiera el presidente de la comunidad. Esto —que se repite en todas las Jevrot Kadishá de la región— le otorgó a la entidad una posición de autoridad. Entre otras cosas, permitió a la colectividad organizada, en varios casos, castigar a transgresores negándoles la sepultura judía.

¡Pero qué importantes eran quienes eran sepultados! En todas las comunidades encontré libros cuya función era registrar los nombres y fechas de defunción de todos ellos, para que se los recuerde en el aniversario de su fallecimiento. Entre estos libros llama la atención el de la Comunidad de Rivera, provincia de Buenos Aires, por su tamaño: abierto mide 70 por 55 cm, y 10 cm de grosor. Se comenzó a escribir en 1937, pero en su primera página hay una portada con el año 5667 (1907) y en la siguiente se presenta la transcripción del texto escrito en un libro anterior a partir de 1933. Esto puede significar que los nombres se pasaban de un libro al siguiente, para que ninguno se pierda.

Comunidad de Rivera

De Jerusalén a Tucumán

Cada libro de Jevrá Kadishá tiene una particularidad, y se puede apreciar el deseo de otorgarles un estatus especial por medio de decoraciones gráficas en letras hebreas, y casi todos en color. Así dos libros que rescatamos en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, que eran de 1910 y 1938. O el libro de Mendoza, en el que se escribió una oración en memoria de los muertos. 

Hay más: en Bahía Blanca descubrimos que en 1956 se dedicó un libro a este fin con la leyenda «en el noveno año del Estado de Israel». Y en Tucumán digitalizamos un libro donde se registraron la defunciones, que suponemos fue adquirido como donación y dedicado a la comunidad de Tucumán en una ieshivá (academia rabínica) muy reconocida de Jerusalén: Haieshivá Hagdolá Torat Jaim Haclalit, que fue fundada en 1886.

En una sola investigación histórica se consultan miles de documentos. Pero cuando los estudiamos minuciosamente, vemos que cada uno de ellos puede resguardar y transmitirnos una amplitud impresionante de información. La que guardan los libros de Jevrá Kadishá incluye nombres que la comunidad buscó preservar del olvido. Nuestro trabajo, viajando de comunidad en comunidad, busca salvar a esos libros del olvido y dar a esos nombres un sitio, digital, en la eternidad.

Tucumán, Coronel Suárez (1910), Bahía Blanca y Mendoza


Efraim Zadoff es historiador, rabino laico humanista e investigador asociado al Instituto Finkler de Investigación del Holocausto, Universidad de Bar Ilán. Es miembro de AMILAT, Asociación israelí de investigadores del judaísmo latinoamericano, y asesor sobre América Latina del Archivo Central para la Historia del Pueblo Judío de Jerusalem (ACHPJ). Ha desarrollado investigaciones sobre la historia judía en América Latina, el rol de diplomáticos latinoamericanos en Europa durante la Shoá, y los desaparecidos judíos en la dictadura en Argentina. Es autor, traductor y/o editor de libros como Enciclopedia de la historia y la cultura del pueblo judío (1998), SHOÁ: Enciclopedia del Holocausto (2004), y Enciclopedia de los Guetos en el Holocausto (2015) y Después de tanto dolor y angustia (2019), editados por Yad Vashem.

  • Efraim Zadoff es historiador, rabino laico humanista e investigador asociado al Instituto Finkler de Investigación del Holocausto, Universidad de Bar Ilán. Es miembro de AMILAT, Asociación israelí de investigadores del judaísmo latinoamericano, y asesor sobre América Latina del Archivo Central para la Historia del Pueblo Judío de Jerusalem (ACHPJ). Ha desarrollado investigaciones sobre la historia judía en América Latina, el rol de diplomáticos latinoamericanos en Europa durante la Shoá, y los desaparecidos judíos en la dictadura en Argentina. Es autor, traductor y/o editor de libros como Enciclopedia de la historia y la cultura del pueblo judío (1998), SHOÁ: Enciclopedia del Holocausto (2004), y Enciclopedia de los Guetos en el Holocausto (2015) y Después de tanto dolor y angustia (2019), editados por Yad Vashem.

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