Tengo en mis manos dos fotos. En el reverso de las imágenes hay textos en árabe y francés. Su trasfondo, y su recorrido hasta llegar a mis manos, merecen ser compartidos.
Todo parece indicar que ambas son de un mismo evento: una boda celebrada en el Líbano en la década de 1920. El texto detrás de una de ellas dice algo así como “recuerdo de boda, a mi querido hermano E. Eliezer, Santos. Beirut, 8/1/1922, J. Azar”.
Las fotos pertenecen al archivo familiar de José Renato Eliezer, corredor de café afincado en Santos. Es nieto de Elias Eliezer, a quien J. Azar le envió las fotos hace cien años desde Beirut hasta esa ciudad portuaria situada en la costa de São Paulo.
José Renato Eliezer es, además, mi pariente. Pero llegar a él implicó meses de investigación.




Yo tenía la sospecha de que había parientes de la familia Abuhab —la mía, de origen judeo-libanés— que habían pasado por el barrio de Mooca en São Paulo y que residían hasta hoy en Santos.
Gracias a una revista de 1919 descubrí que mi bisabuelo, Isaac Abuhab —que nació en Sidón, Líbano, en 1874, y cuya llegada a Brasil debió de producirse en 1912 o 1913—, constituyó una sociedad con Elías Eliezer “para el comercio de productos agrícolas, artículos de mercería y otros artículos en la plaza de Santos, […] bajo la firma Isaac Abuhab & Cía.”
Más tarde, analicé el expediente de naturalización de Elías Eliezer, fechado en diciembre de 1929, y así pude reconstruir el vínculo entre los dos socios: Elías era sobrino de mi bisabuelo, ya que era hijo de su hermana Sarah Abuhab. Originalmente, su apellido era Azar (grafía que la familia mantuvo en el Líbano) o Elyazar (grafía que figura en el expediente de naturalización).
Al indagar entre los apellidos conocidos de Santos, pude dar con los descendientes de Elias Eliezer. Contactar a José Renato, custodio de los archivos de los familiares originarios del Líbano, fue clave para acceder a fotos y documentos que no solo registran el pasado de las familias Eliezer y Abuhab en Medio Oriente y sus primeros momentos en suelo brasileño: en la ciudad donde desembarcaron, Santos, y posteriormente en Mooca, barrio donde nació en 1934 uno de los nietos del patriarca Isaac Abuhab, mi padre, también llamado Isaac Abuhab.
También son testimonio de una comunidad poco conocida que rompe con estereotipos sobre el pueblo judío y que más que nunca resulta imperioso divulgar.

La cuestión de la identidad: ¿qué nos puede revelar un registro fotográfico?
¿Qué nos revelan las dos fotografías encontradas en una caja en la residencia de José Renato Eliezer, natural de Santos y descendiente del judío libanés Elías Eliezer? Varios datos importantes.
Por ejemplo, queda patente la existencia de una inmigración judía a la costa de São Paulo procedente de países árabes que se remonta a principios del siglo XX. Esto contradice la idea recurrente de que la salida de la comunidad judía de Medio Oriente se produjo únicamente tras el establecimiento del Estado de Israel o en vísperas de ese acontecimiento, ya en la década de 1940. El grupo procedente del Líbano no es el único: otros judíos, llegados de la ciudad turca de Esmirna y de la región de Antioquía, —también en la actual Turquía—, se unieron a los libaneses para construir la sinagoga Beit Sion en Santos en 1935.
También vemos la escritura árabe utilizada como medio de comunicación entre los judíos que se quedaron en Medio Oriente y los que se dirigieron al Nuevo Mundo —junto al francés, idioma que algunos llegaron a dominar, dada la influencia de la Alliance Israélite Universelle en toda la región—. Lo cierto es que la identidad árabe caracteriza a este grupo: además del idioma, podemos hablar de ritos y tradiciones específicas, la gastronomía típica —conservada también en las nuevas tierras— , el matrimonio endogámico, y una visión del mundo más conservadora, que caracteriza a todo el grupo de Medio Oriente.
En cuanto a las fotografías propiamente dichas, se aprecia de inmediato que se trata de una sociedad árabe. Destacan las vestimentas características, además de los elementos decorativos que se perciben en el entorno.
Esta realidad que retratan las fotos tiene un potencial educativo esencial.
Primero, porque la imagen del judío que se comparte hoy en día, sobre todo en los medios digitales contemporáneos, corresponde a la del judío “occidental”, es decir, ashkenazí, europeo o estadounidense. Estas imágenes, en cambio, demuestran la diversidad identitaria judía que existe en el estado de São Paulo y en todo el país.
Segundo, porque ver las relaciones entre judíos y árabes, entre sus culturas, desarma oposiciones falsas y altamente nocivas en la actualidad.
Por eso, creamos junto a Myriam Rosenblit Szwarcbart —también investigadora y apasionada por el mundo de la memoria judía brasileña— la exposición Mooca Judaica: historias y recuerdos de una comunidad. La exposición incluye reproducciones de fotografías —como nuestras dos imágenes de boda— y documentos, además de entrevistas con hijos y nietos de los primeros inmigrantes que desembarcaron en el barrio de Mooca. A través de estas piezas, aborda las cuestiones que determinaron la salida de los países de origen, los retos de la adaptación y la nueva vida en todos sus aspectos: los oficios de los adultos, la vida escolar y de ocio de los jóvenes, la vida cotidiana de las mujeres en sus numerosas tareas, los sueños y logros de las familias y la estructura de la comunidad.
La exposición fue posible gracias a la Comunidad Judía de Mooca, un grupo formado por antiguos residentes del barrio y descendientes de aquellas familias que lideraron la llegada a Brasil y el asentamiento en este emblemático barrio de São Paulo. Su entusiasta apoyo nos permite reconstruir la trayectoria de una comunidad constituida a partir de diversos ciclos migratorios iniciados en el siglo XIX y valorizar esa trayectoria en medio de tantas otras igualmente formativas para nuestra sociedad.
“Mooca Judaica: historias y recuerdos de una comunidad”, con curaduría de la profesora Maria Luiza Tucci Carneiro, se inauguró en 2025 en Unibes Cultural y se exhibe actualmente en el Museo de la Inmigración del Estado de São Paulo, hasta el 21 de junio de 2026.

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Adriana Abuhab Bialski es Lic. en Economía (FEA/USP), máster y doctoranda por el Programa de Posgrado en Letras Extranjeras y Traducción (PPG LETRA/FFLCH/USP), especialista en Museología, Cultura y Educación (PUC/SP). Es investigadora asociada del Centro de Estudios Judíos de la Universidad de São Paulo y vicepresidenta de su Asociación de Amigos, directora de investigación del Centro de Estudios Judíos de la Amazonía (CEJA), y miembro de la Asociación Latinoamericana de Estudios Judíos (LAJSA). Trabaja como investigadora en proyectos relacionados con la memoria de los judíos en Brasil y dictando cursos sobre la presencia judía en el país.
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