El calendario judío tiene 4 Años Nuevos y los árboles tienen el suyo: Tu Bishvat, que este 2026 cae del 1 al 2 de febrero. Pero la Patagonia arde, el Amazonas tiene ¡88 millones! de hectáreas menos que hace 40 años y la región atraviesa un ciclo de extremos donde el sur de Brasil se inunda mientras los glaciares andinos desaparecen en silencio.
En ese contexto, ¿qué estéticas y políticas ambientales proponen las prácticas artísticas recientes en Latinoamérica? Aquí les presentamos cinco artistas y obras recientes proponen geopoéticas en el cruce entre enseñanzas y tradiciones judías, denuncia situada e inmersión y concientización en la naturaleza.
Anna Bella Geiger: geopoética desde el Pão de Açúcar
En enero de 2026, a sus 92 años y con 70 de carrera, la legendaria artista brasileña Anna Bella Geiger inauguró su primera obra monumental, “Typus Terra Incognita”, instalada en la cima del Pan de Azúcar, en el corazón de la mata atlántica. Creada por iniciativa del Proyecto Maravilha dirigido por Fabio Szwarcwald, es un hito más en la trayectoria de esta artista carioca de ascendencia judeo-polaca que integra las colecciones de los museos más importantes del mundo, como el MoMA, el Tate Modern y el Centre Pompidou.
La escultura traslada a escala gigante su famosa serie Fronteiriços, iniciada en la década de 1990, que integra cajones de archivo con diagramas y mapas de cobre y cera que deconstruyen la cartografía oficial y exploran la historia de la burocracia que organiza territorios e identidades. Ubicada entre el bosque y el cielo, la obra de gran formato transforma el icónico morro en un sitio de contemplación y de crítica al orden geopolítico que tiene a la naturaleza como una de sus principales víctimas.
Florencia Levy: arqueologías del extractivismo
La obra de Florencia Levy (Buenos Aires, 1979) opera como una disección quirúrgica del presente. De familia de científicos, Levy —Premio Konex 2022 en Arte y Tecnología— investiga cómo el capital global reconfigura los territorios y las identidades.
En su reciente muestra Tercer atómico espectral (Cott Gallery, 2025), la artista se centra los salares de la Puna argentina, el «cuerpo vaciado» por la extracción de litio. A través de registros audiovisuales, esculturas que imitan componentes tecnológicos y pinturas creadas con la propia salmuera de los yacimientos, Levy conecta el origen estelar de los minerales con la violencia geopolítica actual. Sus imágenes satelitales devuelven rugosidad y memoria a un paisaje que la burocracia extractiva prefiere ver como un plano liso y disponible.
Las obras, a menudo montadas con los mismos dispositivos cuya huella ecológica denuncian, recuerdan no hay reparación del mundo posible sin desarmar primero las tramas del consumo que lo destruyen.
“Roots of the End” de Guigo Gerber: concientización ecológica con IA
El corto “Roots of the End” (2025), dirigido por el cineasta brasileño Guigo Gerber, es un impacto visual de 2:33 minutos creado enteramente con inteligencia artificial. El artista lo compartió en redes el pasado diciembre, después de un recorrido más que exitoso por 15 festivales internacionales que afirmó a la productora paulista LAMB (que lidera junto a Aline Gerber y ya estrenó 10 cortos) como pioneros del cine generado por IA.
La pieza retrata la devastación de la Amazonia por deforestación, minería ilegal y caza, y muestra cómo el árbol es el centro de una trama más amplia: de él dependen bosques, vidas y culturas enteras. “Roots of the End” tiene escenas veloces, brutales, poéticas, demasiado perfectas; el cine en redes tiene sus propias lógicas, y Gerber las utiliza a la perfección para una llamada urgente a la conciencia ecológica.
Shebet Haaretz: expediciones por la naturaleza
Creado en 2016, Shebet Haaretz es una iniciativa liderada por dos mexicanos radicados en Israel que fusiona caminatas por la naturaleza con sabiduría judía. Su propuesta: reconectar el judaísmo con la tierra, inspirándose en las 12 tribus de Israel y en el calendario hebreo para crear expediciones transformadoras que invitan a descubrir cómo la naturaleza es parte esencial de la tradición y del mandato de tikún olam, reparar el mundo.
Además de los trekkings por México e Israel, Marcos y Emilio organizan conciertos inmersivos, retiros espirituales, charlas y caminatas nocturnas, y crearon Adamá (“tierra”), una colección de seis publicaciones en las que autores invitados abordan con profundidad y rigor las enseñanzas filosóficas, espirituales y éticas del judaísmo en relación con la naturaleza.
En Tu Bishvat 2021, con las actividades suspendidas por la pandemia, estrenaron el documental El retorno de la tribu, que registra algunas de las expediciones pasadas. Está dirigido por Daniel Holtz y se puede ver en Youtube.
“O Tempo, o Feminino, a Palavra”: los árboles-mujer de Sandra Felzen
“Mis temas principales, lo femenino y los árboles, se entrelazan; de hecho, son un solo tema”, explica la artista Sandra Felzen (Río de Janeiro, 1953). Su trayectoria desarticula cualquier aproximación ingenua a la naturaleza: graduada en Química por la Universidad Hebrea de Jerusalén y experta en Ciencias Ambientales, Felzen construye con rigor analítico un territorio amoroso donde las raíces —la memoria— se erigen hacia alturas que alcanzan lo espiritual.
En su reciente exposición O Tempo, o Feminino, a Palavra, grandes pinturas de árboles dialogan con receptáculos (vasijas y úteros) de crochet y un libro-objeto que abunda en figuras de Eva y palabras hebreas. Esta conexión no es azarosa; un profundo estudio bíblico y cabalístico orienta su producción, que reivindica políticas ancestrales del cuidado y la creación artesanal. Sus árboles son Árboles de Vida, “fuertes, serenos, apasionados y pacíficos”, dice mientras gesta una obra que crece año a año como anillos concéntricos.
El baño de bosque de Tali Kimelman
Tali Kimelman comenzó su camino fotográfico en la naturaleza en el Arboretum Lussich, en Punta Ballena, Uruguay. Allí se encontró practicando el baño de bosque, una tradición japonesa que propone estar entre árboles con la atención puesta en los sentidos. La naturaleza se volvió entonces un espacio de pausa y escucha, después de muchos años dedicados a la fotografía publicitaria, en entornos más construidos y complejos. A lo largo del tiempo, Tali exploró distintos caminos de desarrollo personal y espiritual, y desde ese lugar organizó meditaciones colectivas en el bosque. Hoy, su trabajo habita ese umbral entre la imagen y la presencia: entre el gesto de observar el mundo y la práctica de estar en él con una atención renovada.
Dos extras para terminar:
El festival “La Nature Festival” de Bélgica es mágico: basta decir que tiene lugar en un bosque en la región de Ardenas, famosa por sus colinas y bosques de roble y haya. En 2026 cumple 15 años y abrió una convocatoria para performances e instalaciones vinculadas a la naturaleza. Pueden participar artistas de todo el mundo, y ofrecen presupuesto para traslados y producción. Cierra el 28 de febrero.
Linda Kohen z’l, la emblemática pintora ítalo-uruguaya que llegó a Montevideo huyendo del antisemitismo en 1939, dejó un legado inmenso en el arte latinoamericano. Su extensa serie “Nature” que comenzó en la década de 1960 explora el mundo natural con una mirada introspectiva y delicada, capturando la esencia de paisajes, formas orgánicas y la vida que brota de la tierra. Fallecida hace apenas días a los 101 años, su partida nos invita a honrar su trayectoria y su capacidad única para transformar experiencias de soledad y desarraigo en belleza pura. Dedicamos este artículo a su bendita memoria.

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AJLA es una organización independiente, apolítica y sin fines de lucro dedicada a consolidar una red plural de agentes culturales vinculados a la comunidad judía en América Latina e impulsar la industria cultural de la región.
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